3 consejos para mejorar tu composición artística – Parte 2

  1. La proporción de oro

Echemos un vistazo a la razón de oro. La idea fue iniciada por los antiguos griegos, que eran creyentes fuertes en el concepto platónico de ideales.

Creían que todas las cosas, tangibles e intangibles, tienen un estado de ser perfecto que las define.

También sentían que siempre se debe esforzarse por lograr este estado ideal, ya sea en matemáticas, en el físico, en la política o en la estética.

Al igual que las líneas implícitas y los valores contrastantes, el color se puede utilizar para dibujar el ojo del espectador a cualquier lugar que desee

Los matemáticos griegos, después de ver repetidas veces proporciones similares en naturaleza y geometría, desarrollaron una fórmula matemática para lo que ellos consideraban un rectángulo ideal: un rectángulo cuyos lados están en una proporción de 1: 1.62.

Sentían que todos los objetos cuyas proporciones exhibían esto eran más agradables, ya fuera un edificio, un rostro o una obra de arte. Hasta el día de hoy, los libros e incluso las tarjetas de crédito siguen siendo conformes a este ideal.

  1. La regla de los tercios

Esto indica que, si se divide cualquier composición en tercios, vertical y horizontalmente, coloque los elementos clave de la imagen a lo largo de estas líneas o en las intersecciones de ellas. Usted conseguirá un arreglo más agradable. ¿Pero funciona?

Veamos la pintura de Edmund Dulac, La pequeña sirena: El príncipe preguntó quién era (arriba). Dulac era grande en usar el espacio vacío a su ventaja, en parte porque tendía a acatar la Regla de los Terceros.

Con la columna y la línea del horizonte en el centro de la imagen, el resultado es menos exitoso. La columna domina la imagen, robando el foco de las figuras.

El ojo del espectador está ahora pegado a esta forma fuerte que divide el lienzo, en vez de vagar alrededor de la imagen como lo hizo originalmente.